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jueves, 7 de noviembre de 2013

Mosaico de Discos: Tristan und Isolde, 1966, Deutsche Grammophon / Philips






Birgit Nilsson (Isolde)
Wolfgang Windgassen (Tristan)
Christa Ludwig (Brangäne)
Martti Talvela (König Marke)
Eberhard Wächter (Kurwenal)
Claude Heater (Melot)
Erwin Wohlfahrt (Ein Hirt)
Gerd Nienstedt (Ein Steuermann)
Peter Schreier (Ein junger Seeman)

Chor und Orchester der Bayreuther Festspiele

Karl Böhm

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Mi primer Tristán en disco, para ser sincero en casette, fue esta espléndida grabación presentada por varios sellos pirata y dos oficiales: Deutsche Grammophon y Philips (formando parte de su desigual Wagner Edition). Evidentemente han cambiado mucho las cosas desde aquella primera audición, pero lo que no podía sospechar con 16 años era que aquellas cintas contenían la que iba a ser mi ópera favorita con diferencia.

Con Wieland Wagner muy enfermo y ausente de los ensayos (moriría en octubre de ese mismo año) en el año 1966 se consiguió la justa conjunción de todos los mimbres que había labrado Wieland en años anteriores. La labor de Karl Böhm, ideal para Wieland, por su ligereza y claridad en la interpretación de las obras de su abuelo, era perfecta para desentrañar el filtro de amor y de pasión desenfrenada ya que otra cosa no es Tritán e Isolde. La puesta en escena de Wieland se había perfeccionado y realmente se trataba de la única puesta en escena de Tristán del Nuevo Bayreuth que podía satisfacer a medias al insatisfecho crónico, Wieland. Estilizada puesta en escena, con símbolos atávicos de inspiración fálica, que dotaban la escena de un carácter psicológico más que real, todo bañado por intensas tonalidades verdes, rojas y azules. Vestuario de cuero, a la vez antiguo, a la vez intemporal*. La madurez de Wieland se plasmaba en esta obra y el disco que comentamos es el mejor testimonio de ello.

En el terreno vocal Birgit Nilsson interpretaba a la Isolda enamorada ideada por el nieto de Wagner (Mödl había sido la apasionada y Varnay la vengativa). En realidad esta era una manera de templar el metal que en un principio él mismo consideraba poco adecuado para Isolda (así lo afirma la Nilsson en sus memorias). El hecho de encontrarse enamorada hasta los tuétanos desde el primer compas de la obra, suaviza lo que podría haber sido un carácter vocal demasiado fiero para la heroína, constituyendo uno de los hitos de la carrera de la sueca. Que la Nilsson no nació cantando Isolda con esta calidad nos lo prueban multitud de grabaciones anteriores, pero lo cierto es que en esta consigue el punto justo entre el arrojo natural de una voz rivilegiada por la naturaleza y un temple interpretativo y emocional que termina de perfilar el rol. En definitiva, la mejor Isolda del disco (la Flagstad está soberbia, pero quizás algo marmorea). Wolfgang Windgassen efectivamente no posee ya la exuberancia y frescura vocal de su partenaire, pero lo suple con un dominio de la parte magistral. Que era un actor consumado no lo va a revelar ya nadie, se da por hecho cuando uno oye algunas frases del tercer acto, todo dolor, todo agonía. Como ya apuntaba en la opinión de la grabación de Bayreuth del '58, parece como si el llegar algo más fatigado vocalmente de la cuenta al tercer acto diese sentido al personaje y a la situación.

La Brangania de Christa Ludwig es sencillamente perfecta. No se puede cantar mejor la parte. Qué timbre, qué nobleza en la emisión, qué advertencia nos regala la señora. El contrapunto con la voz de Nilsson se muestra ideal en esta toma sonora. Marti Talvela ya llevaba unos años interpretando las partes de bajo profundo de la Verde Colina (desde el '62, como Titurel) y aquí se muestra deslumbrante, luciendo un timbre de bajo auténtico. Sin problemas vocales de ningún tipo, todavía joven y descansado ofrece un Rey Marke vital y contrariado.

¿Por qué no decirlo? Siento simpatía por Eberhard Wächter, un cantante del que llevo oyendo discos desde que empecé en esto de la ópera. Su Kurwenal es descarado, altivo y prepotente, pero también extremadamente compasivo y fiel. Servido por una noble voz de barítono, quizá demasiado clara pero que no supone un problema al confrontarla a la de su señor Tristán. El joven marinero que desgrana la canción a su muchacha irlandesa no es otro que Peter Schreier, que cumple con creces dicho cometido.

En definitiva tenemos la plasmación fonográfica de uno de los milagros que dio de sí el Nuevo Bayreuth, el año del óbito de su principal impulsor creativo: Wieland Wagner.

* Existe un video de 1967, un año después de su muerte, desde Osaka con la escenografía algo modificada, sobre todo la del acto tercero. Dicho video da buena muestra de lo que pudo ser esta función (aunque el blanco y negro mate la base de arte, el juego cromático y lumínico y la calidad de imagen sea peor que mala).





miércoles, 12 de junio de 2013

Mosaico de discos: Tristan und Isolde, 1962, MYTO.

 
Tristan - Wolfgang Windgassen 
Isolda - Birgit Nilsson 
König Marke - Josef Greindl
Kurwenal - Eberhard Waechter 
Melot - Niels Möller 
Brangäne - Kerstin Meyer 
Ein Hirt - Gerhard Stolze 
Ein Steuermann - Hans-Hanno Daum 
Ein junger Seemann - Georg Paskuda 
Chor und Orchester der Bayreuther Festspiele 
Choreinstudierung: Wilhelm Pitz 
KARL BÖHM 
 
Festspielhaus, Bayreuth, 24 Aug. 1962. 
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Poco a poco el blog va tomando forma. Por favor hacedme saber cualquier carencia o error que observéis porque estoy aprendiendo todo desde cero. 

Una de las funciones de este blog es la de difundir las novedades wagnerianas que vayan apareciendo en el mercado discográfrico así que comenzamos con la primera, este FA-BU-LO-SO Tristán e Isolda aparecido el mes pasado en el mercado, dentro de las celebraciones del 200 aniversario del nacimiento de Richard Wagner.

24 de agosto de 1962. Pocos de entre el variopinto público reunido aquella tarde en el Festspielhaus sospechaban que el espectáculo que iban a presenciar aquella tarde entraría en la historia del teatro del siglo XX. Wieland presentaba su segundo acercamiento (el primero se produjo en 1952) y parecía en 1962 que no quedaba más que repetirse en sus ideas.
Nada más alejado de la reaidad pues el director de escena ofreció una revolución total en el planteamiento simbólico y visual de la ópera. Los monolitos, la iluminación y la interpretación de los cantantes llevaron el drama de Richard Wagner a una nueva dimensión hasta entonces desconocida.

Por desgracia no contamos con demasiados testimonios visuales de esta producción pero sí con el audio de dicha producción histórica. Golden Melodram ya había difundido el documento allá por abril de 2005, en una cuidada edición pero que contaba con un sonido bastante borroso.Ahora Myto, en su serie Historical Line nos ofrece la misma representación con mayor claridad en el reprocesado. Por desgracia la presencia continuada deun timbre (o algo parecido) enturbia bastante el resultado final. La presentación es bastante espartana, como suele ser habitual en estas ediciones y el precio se beneficia de dicha circuntancia: los tres cd vienen presentados en una caja de plástico, sin cubierta de cartón, sin libreto y sin fecha exacta de la toma. Incluye un par de fotos en el interior (de Greindl y Wachter) pero ninguna de las féminas. Tampoco ofrece información sobre las duraciones de los cd.

Desde el punto de vista artístico la cosa no pudo ir mejor: Böhm imprimió su visión clara y ágil a la partitura, deslumbrante en los finales de acto tocados de una arrebatadora pasión. Nilsson supone el plato fuerte de la velada. Las bondades de su Isolda es conocida por todos pero en 1962 nacía al mundo una visión diferente del personaje: la Isolda enamorada, que diríaWieland. Hasta entonces Nilsson concebía el primer acto como "Nur hass", en palabras de la propia soprano (que había aprendido el papel de Rudolf  Hartmann). A partir de 1962 con las indicaciones de Wieland el personaje se dulcifica en la voz de la sueca, ganando en riqueza de matices y en belleza todo el conjunto. Los ataques al agudo, las exhortaciones a Tristán en el dúo de amor y la Muerte de amor del acto tercero constituyen placeres irrenunciables para el aficionado. Más de uno pensará que todo eso ya lo hizo en la celebérrima grabación de D.G. en 1966 y efectivamente la potencia y la belleza están también allí presentes, pero aquí podemos encontrarla en estado primigenio, con las indicaciones de Wieland aun frescas y en riguroso directo (la grabación del 66 es el resultado de mezclar varias funciones y el ensayo general).

Windgassen ofrece su portentoso Tristán, dramático, desesperado e intelectualizado. Toda una creación la que nos ofrece el suevo no exenta de polémica: tras su entrada en el acto segundo la voz de Windgassen se vuelve casi inaudible, como si le faltara el resuello para oponerse a Nilsson y dicha circunstancia se prolonga durante buena parte del dúo de amor. Afortunadamente nos ofrece su Tristán colosal en el último acto. El cansancio es evidente pero la talla artística de este hombre supera cansancio y limitaciones tímbricas.

Josef Greindl ya no estaba para muchos Marke y se nota. La voz presenta durezas, falta de brillo y cierta nasalidad, pero de nuevo encontramos a un  gran artista que supera las limitaciones impuestas por el implacable paso del tiempo y ofrece un rey Marke maduro y de tintes rocosos en la voz.

La Brangania de Kerstin Mayer sorprende también por su dramatismo, su grito en el acto segundo tras ser ¿sorprendida? por Melot y Marke resulta sobrecogedor (CD2, corte 11). Eberhard Waechter ofrece lo mejor de su arte que no es poco, en una creación inmejorable de Kurwenal. El vienés recrea a un impetuoso y juvenil escudero, fiel e impetuoso hasta su propio final. Una maravillosa creación que no repetirá con el mismo grado de intensidad en la grabación antes comentada de 1966.
El pastor de Gerhard es todo un lujo aunque el particular estilo del cantante resulte algo chocante con el carácter bucólico del personaje (¡y pensar que Wieland lo quería como Tristán junto a la Isolda de Silja en estas funciones!).

En definitiva una fabulosa versión, complementaria de la de 1966 al ofrecer un carácter aún más vívido que la primera.

Por el sonido (en concreto el molesto pitido) no se lleva los 5 cabezones.

P.D.: Si alguien piensa en adquirirla y quiere saber algo más sobre la grabación no dude en contactar conmigo.

Valoración global: (4 de 5 cabezones)